Tu vergüenza es mi orgullo

Por Irína Rosenfeld.

Cuando se acerca una marcha, mi memoria siempre me traslada al pasado, esta vez me llevó dos años atrás aproximadamente. Recuerdo aquel 3 de Junio del 2015, en el que se marchó con la consigna Ni Una Menos, que fue impulsada por grupos argentinos, en el cual más de ochenta ciudades de la nación se adhirieron y, no solo eso, sino que tomó trascendencia internacional.
Esa marcha, esa consigna, el femicidio de Chiara Paez semanas antes de la convocatoria, fueron mi despertar. Me transformaron la pregunta que me atormentó durante 3 años, “¿por qué a mí?”, la cambie rotundamente a un “¿por qué a tantas, por qué a todas?”.

A pesar de no haber estado sola nunca, aún me sentía de esa manera ya que esa compañía era diferente, mezclada con la incomprensión producto de no haber transitado lo mismo; ahora, gracias al movimiento, se habla del tema y logré sentirme acompañada y comprendida por otras tantas mujeres que atravesaron lo mismo que yo. Aquella marcha me hizo cambiar la forma en que pensaba, cómo me sentía, también me hizo entender que mi silencio me hacía mal a mí y que le podía estar haciendo daño a otras personas, porque como dice una frase:
“Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decís te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta. ”

Entre tantas cosas que conseguí entender, lo que todavía no logro deducir es si realmente  la sociedad se da cuenta de lo que está sucediendo con las mujeres a nivel mundial. Tampoco puedo terminar de comprender si las personas son conscientes o no de lo importante que es cada marcha, cada convocatoria, cada paro de mujeres para cada una de nosotras y, menos aún, entiendo por qué les molesta y critican tanto nuestra lucha si no la conocen, si no les interesa involucrarse. No necesitamos su desprecio, lo que si precisamos es que les enseñen a los hombres el significado del NO, que les enseñen a respetarnos, que  les enseñen que somos personas NO un objeto,  que les enseñen a no violar, a no MATAR entre tantas otras cosas que necesitamos antes de que nos enseñen a nosotras a cómo luchar.

Comprendo que muchos no tuvieron la posibilidad o la iniciativa de conocer un poco más sobre este movimiento más allá de lo que dicen los medios. Paso a contarles para los que por ahí no entienden el porqué de nuestras diferentes concentraciones. Marchamos porque:

– Cada 18 horas nos quitan a una mujer y el gobierno decidió quitar 67 millones de pesos del presupuesto del Consejo Nacional de las Mujeres destinados a enfrentar el problema de la violencia machista,
– Por las desocupadas y precarizadas: las mujeres ganamos aproximadamente un 27% a 40% menos que los varones por el mismo trabajo y, además, es invisibilizado a tal punto que llegan a sus hogares y tienen que seguir trabajando

– Para decir basta de violaciones, buscamos justicia, asistencia y acompañamiento a la víctima
– Exigimos aborto legal, seguro y gratuito, educación sexual y anticonceptivos para no abortar.   Cito un texto que en mi opinión son las palabras justas:
“No hace falta estar a favor del aborto para estar a favor de su legalización. Es una cuestión de democracia  y de ejercicio del derecho de las mujeres a su autonomía personal para decidir si pueden o no tener un hijo. Las que decidan recurrir a él deberían ser libres de hacerlo sin estar condenadas por la ilegalidad y la pobreza a poner en riesgo su libertad, su vida y su salud. Ninguna mujer queda embarazada para abortar. Estar en contra del aborto legal no es estar a favor de la vida, sino a favor del aborto clandestino.”,

-para que el abuso callejero no se llame “piropo” y para que el femicidio en la pareja no sea definido como  “crimen pasional”.

Entre tantas otras cosas, paramos para demostrar que no pueden sin nosotras y marchamos porque queremos que nos escuchen. Porque lo que para vos es una vergüenza, muchas de nosotras lo esperamos por días, porque es NUESTRO momento, es el único momento en el que nos sentimos LIBRES, SIN MIEDO y ACOMPAÑADAS. Sabemos que ahí estamos a salvo, cada grito nos da fortaleza, cada grito nos da esperanza, cada grito es por todas las que nos quitaron como si fuesen un objeto, en cada grito están ellas, en cada grito nos transformamos en una.

El 8 de marzo paramos en contra de este sistema patriarcal que nos mata todos los días.  Marchamos bajo la consigna LA SOLIDARIDAD ES NUESTRA ARMA.  Vos decidís para donde mirar. Espero que nos acompañes!
#NiUnaMenos #VivasNosQueremos #LaSolidaridadEsNuestraArma #8M

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