Natalia Fernández

Desde Groundbreaking mag, tuvimos el enorme placer de haber podido conversar y entrevistar a Natalia Fernández. Nati es una fotógrafa de la ciudad de Rosario, quien hoy en día hizo de su hobbie, una profesión. Pudimos aprovechar para preguntarle sobre sus inicios, influencias, trabajos, estudios, entre muchos detalles más que ella tiene para contar acerca de su arte!

¿Cómo fue que decidiste arrancar con la fotografía? ¿Fue algo que siempre te gusto, o algo que llego a tu vida en un momento específico?

Empecé a estudiar en el 2015, pura y exclusivamente por hobbie. Ese año le habíamos regalado una cámara reflex a mi mamá, quiso aprender a usarla en modo manual y cuando se anotó a las clases de fotografía inicial yo la acompañé, solo por curiosidad. Cuando terminé el primer curso y ya sabía usar la cámara quise perfeccionarme y decidí inscribirme en uno avanzado. Vi un mundo infinito de posibilidades, y de ahí fue un camino de ida.

Según lo que uno puede ver en tu flickr y distintas redes sociales, soles fotografiar a músicos en sus distintas presentaciones. ¿Por qué decidiste conectar la fotografía con la música?

Creo que la respuesta más concreta y sincera que puedo dar es que es mi zona de confort, es un mundo con el que me siento muy ligada emocionalmente. Desde muy chica me gusta la música y voy a recitales desde los 14 años. A los 17 empecé a tocar el bajo y pasé a estar del otro lado. Tocar en vivo te transforma, es una sensación muy pura. El músico arriba del escenario no es la misma persona que abajo. Es como si se desnudara a sí mismo, hay electricidad en el aire que lo rodea. Las expresiones, los gestos, las miradas, son muy genuinas y fieles a su esencia. Es un estado muy particular. Con el tiempo empecé a presenciar los shows desde otro lugar, con otra mirada. Me di cuenta que cada vez que estaba en un recital sentía que me faltaba la cámara en la mano porque “veía la foto”. Mi primer show como fotógrafa fue en García, tocaban mis amigos de Jimmy Club y me pidieron si podía sacarles fotos. Fui con mucho miedo y no sabiendo ni qué hacer, me temblaban las manos. Me encontré con una situación muy desafiante, las pocas luces que había cambiaban todo el tiempo y no tenía mucho lugar para moverme. No podes parar el recital para repetir una foto, si no salió no salió y hay que seguir. Cuando pasé todo a la computadora me encontré con que de las 400 fotos que había sacado con mucha suerte zafaban 20. Fue una prueba de fuego en todo sentido, ahí me di cuenta que no era un trabajo fácil. Y creo que fue eso lo que me enamoró.

¿Cuál es tu opinión acerca de la fotografía en Rosario? ¿Qué tan fácil o difícil es para una fotógrafa ejercer su trabajo en esta ciudad?

Rosario está lleno de fotógrafos increíbles, muchos a quienes admiro mucho y de ellos aprendo día a día. Tuve la suerte de encontrarme con gente muy profesional que siempre estuvo abierta a responder mis dudas, que criticaron constructivamente mi trabajo y siempre me impulsaron a seguir mejorando. Respecto a trabajar, por lo menos para mí fue difícil insertarme. Hoy en día casi la única forma de mostrar lo que haces es a través de las redes sociales, y siempre tuve mucha vergüenza como para hacerme una página de facebook, no me sale el autobombo. Después de casi un año de sacar fotos y cuando ya tenía cierto portfolio me hice el flickr. Mucha gente me habló para decirme que las fotos le gustaban y empecé a tener más clientes. Hoy por hoy tengo la suerte de tener trabajo casi todos los fines de semana. También es cierto que la profesión está muy subestimada, y por eso también me banqué que no quieran pagarme o que me paguen una miseria. La realidad es que la fotografía ES un trabajo, pero está muy bastardeada. A nadie se le ocurriría pedirle a un médico que te atienda sin cobrarte o a un albañil que te levante una pared “de onda”, sin embargo con los fotógrafos está el mito de que la cámara hace todo. Muchas veces escuché “y, también con la cámara que tenes vos…” (Que también es ridículo, es como pensar que si uno se comprara una buena guitarra automáticamente tocaría como Jimi Hendrix). Uno estudia, invierte dinero y tiempo y se sacrifica mucho por lo que hace. Cuesta fijar una tarifa y hacer que el cliente la respete, pero es necesario: no sólo por uno como trabajador, sino por el resto de nuestros colegas para crear cierta estabilidad laboral para todos y que finalmente llegue el día que nos dejen de pedir fotos “de onda”.

A la hora de fotografiar, ¿buscas que tus fotos transmitan algo en especial, o eso depende de cada trabajo que haces?

Creo que como vengo del mundo de la música trato de ponerme en el lugar del artista e imaginarme qué foto quiere. Pienso en las fotos que hubiera querido tener cuando tocaba. Lo que más me gusta de esto es la espontaneidad: no es una sesión de estudio con un modelo, el músico no está posando, está tocando y está concentrado en eso. De ahí salen las mejores fotos, porque son sinceras. No hay dos shows iguales, no hay dos bandas iguales. Cada una tiene su impronta y transmite cosas distintas. Cuando llego a mi casa y las edito, trato de que las fotos reflejen a la banda de la manera más fiel que puedo. Esto implica un trabajo en el color, los matices, los contrastes. Trato cada foto por separado. Es como un trabajo artesanal y que también disfruto mucho, nunca entrego fotos para sacármelas de encima.

¿Qué consejo le darías a alguien que se está iniciando en la fotografía?

No sé si soy quien para contestar esta pregunta porque yo todavía me considero principiante. Pero sí aprendí algo en este tiempo y es que esto es prueba y error: uno puede hacer todos los cursos que quiera y comerse todos los libros, pero la verdadera escuela es tener la cámara encima. Que de toda una tanda sirve el 10% de las fotos, con suerte, no te lo dicen en ningún lado. Al principio es frustrante pensar que sacaste un fotón y decepcionarte cuando la ves en la computadora. Van pasando los recitales y te vas perfeccionando. Y lo más importante que aprendí: cobrando no estás siendo una ortiva (como me han dicho), simplemente estás haciendo valer tu trabajo. No es un capricho ni te están haciendo un favor pagándote, es lo que corresponde.

¿Qué califica una buena foto para vos?

Para mí la buena foto es la que retrata al artista en su estado más puro. Me ha pasado de sacar fotos que si nos acatamos a las reglas de la fotografía están “mal”, movidas, fuera de foco, con ruido y sin embargo son de mis fotos favoritas. Obvio que puedo retocar, reencuadrar, cambiar los colores. Pero una foto que no tiene nada para decir es una foto con la que no estoy conforme, eso se logra en el momento.

¿Alguna vez consideraste la idea de combinar la fotografía con otro medio visual o de audio?

La verdad que todavía no, la fotografía es un mundo amplísimo y muy interesante y siento que aún me queda mucho por aprender antes de pasar a otro campo.

¿Tenes planes a largo y a corto plazo con respecto a tu trabajo, como por ejemplo especializarte en otras áreas, probar nuevas técnicas, inscribirte a nuevos cursos?

Sí, de hecho ahora estoy estudiando fotografía de moda con Gustavo Goñi en Arte en Foco. Siempre me fascinó el mundo de la moda y alta costura, y también es un área que me pone en jaque. Me acostumbré a la sinergia y adrenalina de los recitales, el mundo de la moda por otro lado es más estricto, porque tiene otros objetivos. No estoy acostumbrada trabajar con modelos, o a que las fotos se puedan repetir. Los encuadres, las locaciones, la gente, es otro ambiente de trabajo diametralmente opuesto al de un recital, me propone otra forma de pensar la foto. Siento como si tuviera que sacarme vicios. Ahora estoy empezando, si puedo soñar un poco el día de mañana me gustaría trabajar para alguna marca o revista importante. La moda es un lenguaje, y como tal tiene sus reglas, vida propia. En la moda hay arte, expresión, hay alguien que tiene algo para decir. Exactamente igual que un músico arriba de un escenario.

En un futuro me gustaría cubrir recitales más grandes, conocer nuevas bandas, quizás viajar. La verdad que cada vez que me llaman para cubrir un recital me sigo sorprendiendo, y siento una gratitud muy profunda con los que me eligen y confían en mí. Hago esto con mucho amor y dedicación, siento que cada show que puedo cubrir es un privilegio, trato de que las fotos que saco reflejen esa entrega. Ojalá que eso me lleve cada vez más lejos.

Pueden encontrar a Nati y su trabajo en:

flickr:  www.flickr.com/photos/natifernandez
twitter: https://www.twitter.com/fernandeznati_ 
instagram: https://www.instagram.com/fernandeznati_

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